La Asamblea Legislativa (parlamento) aprobó con 66 votos a favor la Ley Especial para el Ejercicio del Sufragio en el Extranjero, que permitirá el voto electrónico presencial y remoto para los salvadoreños residentes en el exterior, de cara a los comicios de 2024.

La nueva normativa aprobada por la actual legislatura, controlada por las bancadas oficialistas, deroga una ley previa sobre el voto exterior, y divide a la sociedad salvadoreña entre detractores y entusiastas.

Desde la oposición política surgen cuestionamientos a la presunta falta de escrutinio del sufragio electrónico, con la posibilidad de un fraude ante la falta de padrón y escrutinio, mientras los partidarios de Bukele insisten en lo inclusivo del proceso, que garantiza derechos largamente negados a los llamados "hermanos lejanos".

El artículo 4 de la flamante ley estipula que los salvadoreños con un Documento Único de Identidad (DUI) domiciliado en el extranjero podrán votar solamente por diputados de San Salvador, y no podrán hacerlo por concejos municipales o candidatos al Parlamento Centroamericano (Parlacen).

La nueva ley autoriza además al Tribunal Supremo Electoral a saltarse la Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública en las compras que hará para garantizar el voto en el extranjero, y le orienta la contratación de terceras personas para encargarse del sistema electrónico.

Según estimados oficiales, unos 2 millones de salvadoreños residen en el extranjero, principalmente en Estados Unidos, y sus remesas constituyen una de las principales fuentes de ingreso en la nación centroamericana.