La soja cerró una semana de alta volatilidad en los mercados internacionales. Estos buenos precios, sumados a otros factores económicos y políticos, en la Argentina podrían determinar un incremento de la superficie dedicada al cultivo.

En el informe sobre oferta y demanda mundial de granos (WASDE) publicado el viernes, la dependencia estadounidense redujo de 6,39 a 5,58 millones de toneladas la estimación de existencias finales, frente a 5,93 millones calculados en promedio por los privados.

Más allá de que ocurrió lo que predijo el mercado, lo que tendría que haber disparado una nueva suba, el resultado de la jornada del viernes fue una baja, por una toma de ganancias debido a que los precios actuales son muy altos.

La corredora de granos Granar dijo que el informe del USDA “se movió en línea con la expectativa del mercado para la campaña 21/22 estadounidense de soja, en cuanto a mayores exportaciones y menores stocks finales. Esto ya estaba incorporado en los precios”.

Advierten que podría crecer la superficie de soja sembrada en Argentina

En cuanto a la Argentina, el USDA elevó su estimación de cosecha de 42 a 43,40 millones de toneladas a poco de culminar la recolección.

Respecto al comercio exterior, mantuvo en 2,75 millones los despachos de poroto, incrementó de 28 a 28,20 millones la exportación de harina, y redujo de 5,60 a 5,53 millones la venta externa de aceite.

Los buenos precios internacionales, conjugados con otros factores como lo son la suba de costos y la casi nula posibilidad de que se establezcan límites para la exportación del complejo sojero, podría llevar a que la siembra de la oleaginosa recupere parte del terreno perdido en los últimos años en el país.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en la próxima campaña de granos gruesos 2022/23, podría “romperse” la tendencia de retroceso en el área de soja, debido a que las gramíneas podrían recortar su superficie, por lo menos en la región núcleo.

Advierten que podría crecer la superficie de soja sembrada en Argentina

“En principio, las gramíneas este año aparecen cediendo área, rompiendo la tendencia de los últimos 7 años. El área de maíz temprano podría ceder de un 5% a un 10% en la región núcleo”, indicó el informe.

Los ingenieros de la entidad explicaron que “los productores que quedaron malparados por la sequía en la cosecha gruesa tienen un gran temor a gastar en gramíneas, ya que hay que invertir en fertilizantes y semilla. También se suma la incertidumbre por las políticas gubernamentales y la posibilidad de una tercera Niña. Es demasiado el riesgo”.

Por eso la estrategia pensada por los productores, según la BCR, es “refugiarse en la soja de primera: el aumento estimado de siembra sería de un 9% respecto al 2021”. Fuente: news.agrofy.com.ar