Las artesanías de la Cooperativa de Mujeres Artesanas del Gran Chaco (Comar) desfilaron por las pasarelas de Roma en el marco de una iniciativa impulsada por el Instituto Italo Latinoamerico (IILA).

Este encuentro, protagonizado por las redes que componen la Fundación Gran Chaco, instituciones internacionales y ONGs de Italia, nació con la intención de visibilizar y promover la riqueza de esa porción del territorio argentino y su gente. Valorizar los recursos naturales, habilidades y unicidad de muchas de sus producciones.

El tejido que nació en el impenetrable y llegó a la alta costura italiana

El chaguar es una de ellas, y como textil es único. Se trata de una planta similar al aloe, que crece espontáneamente en el bosque chaqueño y por dentro tiene una fibra altamente resistente. Las mujeres de los pueblos originarios de la región la procesan y elaboran un hilo que tiñen con colorantes naturales. El resultado final es un tejido fresco pero al mismo tiempo abrigado con el que se pueden fabricar infinidad de prendas y accesorios.

Con el objetivo de explorar posibilidades de apertura de mercado y pensar nuevas producciones codiseñadas entre la Argentina e Italia, el chaguar llegó a la alta costura italiana y desfiló ante la atenta mirada de las más altas autoridades y emblemáticas casas de diseño europeas, como Fendi y Balestra.

El tejido que nació en el impenetrable y llegó a la alta costura italiana

“Para la Comar este evento ha significado posicionarse, no tanto en el mercado internacional porque a través de la línea Matriarca ya se viene exportando a distintos países, sino a nivel estratégico. Para insertarse en el mercado de mayor nivel adquisitivo, pero también de mayor reconocimiento”, detalló Fabiana Mena, presidenta de la Fundación Gran Chaco.

En diálogo con Agrofy News, Fabiana explicó además que para esta cooperativa de más de 2000 artesanas -la más grande de la Argentina- la convocatoria representó un incentivo más para seguir fortaleciendo las redes de mujeres originarias y las organizaciones de productoras que históricamente han sido marginadas.

El tejido que nació en el impenetrable y llegó a la alta costura italiana

“Fortalecer a las mujeres significa estar más organizadas. Mejorar la calidad, mejorar los precios e innovar, no solamente en el diseño sino también en la tecnología. Para que el trabajo de las mujeres sea cada vez más reconocido, más fácil, con mayor valor agregado y, en definitiva, con más ganancia para generar riqueza en las comunidades”, concluyó. Fuente: news.agrofy.com.ar