Soja, trigo y maíz operaban temprano con subas en el mercado de referencia, con un leve rebote luego de las fuertes bajas que se registraron el martes. Pero la tendencia negativa se volvió a apoderar a Chicago.

Hay ciertos temores de que se enfríe la demanda de la oleaginosa ante un contexto de posible recesión mundial.

Ayer luego del cierre el USDA publicó su informe de estado de cultivos en Estados Unidos al 3 de julio. A continuación, fyo repasa lo más relevante:

  • Finalizó la siembra de soja mientras la condición entre buena-excelente de los cultivos disminuyó en la última semana, sin poder cumplir con las expectativas del mercado, aunque se mantiene 3 pp. por encima del promedio.
  • En maíz el 7% de los cultivos transita su etapa de floración, la etapa clave para definir el rendimiento del grano, encontrándose 2 pp. Por debajo del año pasado.
  • La condición del trigo de invierno se ubica en un 31%, mientras que la cosecha ya alcanza el 54%, no logrando alcanzar las expectativas, mientras que la condición del trigo de primavera se ubicó superando las expectativas previas.

En el plano local, la soja disponible se negoció en los 370 dólares el día de ayer, acompañando las caídas del mercado de Chicago, en conjunto con el maíz que se operó en los 213 dólares, aunque con poco volumen negociado.

Las lluvias del fin de semana pasado, y las mejores perspectivas de lluvias y menores temperaturas hacia la próxima semana podría beneficiar las condiciones de los cultivos en Estados Unidos.

El precio de la soja, el trigo y el maíz vuelve a caer en Chicago

Por otra parte, el petróleo comienza a recuperarse luego de caer ampliamente el día de ayer, mientras los aceites en los distintos mercados no logran recuperarse del todo y limitan así los precios de la soja.

Operadores destacan que el dólar se sigue fortaleciendo, manteniéndose en máximos de casi 20 años frente a otras monedas como el euro, limitando así las subas del maíz.

La entrada de cosecha del hemisferio norte, en conjunto con la mayor área sembrada en 9 años en Canadá, sumándose a un dólar fortalecido, limitan los precios del trigo.